A horas de la clasificación a una nueva final, y bajando un poco... Hoy voy hablar desde el corazón raras veces lo hago, o mejor dicho, lo expongo.
Ayer, un 15 de Julio de 2026, Argentina jugó su partido con Inglaterra por las semifinales del Mundial, lo cual no era un partido cualquiera, no era cualquier rival. No voy hacer un análisis del partido y lo futbolístico, porque ya lo habrán hecho y lo harán estos días los expertos, sino de lo simbólico y pesado emocionalmente que era este partido, el cual se empezó a jugar mucho antes de que el árbitro diera el pitido inicial. Volvíamos a jugar contra Inglaterra como en el '86; desde el sábado que vemos una y otra vez el gol que le hizo Maradona a los ingleses, que cantamos con más ganas: por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo, Argentina te queremos ver.... repetíamos el gol de Julian incontables veces, porque si. No podíamos creer dónde estábamos otra vez.
Y si, este mundial es un poco nuestro reflejo como país, con vaivanes pero que siempre quiere más, que si se cae una vez, se levanta dos, lucha hasta el final, resiliente. Creo hoy más que nunca esa es la palabra que nos identifica: RESILIENCIA. En estos días se habló mucho de Favaloro, otro grande de nuestra historia, porque si, gente estamos bendecidos o somos beneficiados como dicen algunos. Pero también somos un pueblo que la lucha con esfuerzo todo los días. Y espero que el corazón siga resistiendo.
Pero no todo era algarabía y alegría por el pase a semis contra los ingleses, sino que tenemos que escuchar al presidente argentino, si argentino leyeron bien, decir que nuestro país solo produce biromes y dulce de leche. me heló y me hirvió la sangre al mismo tiempo de la rabia, amargura, impotencia, no podía creerlo, (bah o si de quien viene) , quien mejor nos tiene que defender y representar ante el mundo, decía esta barbaridad. Por eso no me extraño, cuando ayer avaló junto a la ministra la prohibición de que los hinchas ingresarán con banderas, botellas de argentina que tuvieran las malvinas incluidas.
Por eso con esa resiliencia, esfuerzo, garra, lucha, hambre y ganas de pelearla hasta el final como lo hicieron y lo hacemos todos los días. Ya sea un hospital, una escuela, la calle, una cancha de fútbol. Desde el lugar que sea, sigamos luchando y reclamando por nuestro territorio y soberanía. Que Argentina siga siendo nuestra. Cómo hoy, sigamos unidos por un mismo objetivo: Argentina. Porque si nos devoran los de afuera que conocen nuestra grandeza.
Perdón, pero no puedo no mezclar, así salió. Muchas de éstas cosas hace días que las vengo pensando y así salieron a borbotones.
Por y
para siempre 🇦🇷🫂 .
